miércoles, 23 de septiembre de 2009

Hoooommmmmmmmm


Catarsis, meu irmão, de eso viene esto. “Mal de muchos, consuelo de tontos”, cosa que no permite gran avance en mi complejo sistema bi-neuronal, pero que de cierto modo tranquiliza, hasta calma un poco ese instinto casi que semanal de preguntarse algunas cosas básicas, del estilo ¿por qué carajo todo esto?

Como dicen los brasucas, cada día me siento más “fora da casinha”, algo así como con los patitos cada día más desalineados. Algún estudiante de sicología que quiera materia para su pesquisa de tesis no tiene más que llamarme. Igual, para adelantarle camino, yo ya me auto-diagnostiqué como pragmático-inconforme-cobarde.


¿Será común de casi todos replantearse cada tanto casi todo?, ¿será lógico rumbear la vida con una decisión a los 17 o 18 años?, ¿qué hacer para cambiar sin perder el tren?, la mierda…
Sin caer en el idealismo egoísta (pero justamente haciéndolo) me replanteo mi propia vida diaria. Miro al espejo y no siempre encuentro lo que quiero para mí. Peeeero, ¿cuál es la solución?, ¿comer el garrón por lo que puede venir?, o simplemente decidir lo que parece satisfactorio a pesar de no parecer lo ideal. ACEPTO SUGESTIONES.


Imagino recurrente entre varios ese deseo de llenar la mochila de nada y salir a buscar la “vida”…sin embargo, me preocupa que eso me pase ahora y que más aún, me lleve casi a la frustración del “sin rumbo”.


El timón tambalea y a pesar de saber que en algún momento se va a “fijar”, la turbulencia ta salada. Me surge también la pregunta de si será una cuestión de coraje o será una carencia del sentido holístico de mi complejo cabeza-corazón. Anda a saber…Comprender el “todo” o mirar el “hoy” muchas veces van en sentido opuesto de una calle, que lamentablemente para mí en este momento no está flechada.


Si bien es una imagen común del imaginario popular el bolichito en la playa como sinónimo del vivir bien, a mi me preocupa otra cosa. Muchas veces ese exceso de autocritica me hace pensar que no siempre voy a poder seguir sin falta de motivación, sin pasión por lo que se hace. Admiro a aquel obsesionado con su destino o aquel (aún más valiente) que tiene el espíritu (por no decir los huevos) de respetar al anormal que todo llevamos dentro y no medir tanto las consecuencias de seguir sus locuras.


En fin…catarsis es lo que estaba buscando y en parte creo que la en conté. Eso sí, soluciones creo que nunca voy a encontrar, o por lo menos no por ahora. Seguiré firme en el sendero del “menos malo”, cumpliendo exigencias idiotas y mirando con la ñata contra el vidrio a aquellos que cumplen sus locuras.


A esos, salú!

Tamo en el horno II


Luego de pasar el primer semestre de exilio, la actual realidad sigue mostrando cierta irracionalidad, o por lo menos, una pequeña dosis de “diferente”. Diferente que muchas veces enriquece, pero no siempre…

La TV brasileña tiene relativamente pocos puntos en común con lo que la TV abierta uruguaya ofrece, lo que casi siempre esto se convierte un alivio. Pero, la dependencia de los brasucas a las comedias y a los reality-bosta-shows es bestial. Casi todos los canales principales tienen su reality (de todo tipo, forma y color) y obviamente alternan 2 o 3 comedias de dudosa calidad, con paisajes pechochos pero de argumento dudoso y ciertamente refritado (por qué no ver un documental si el interés son los paisajes, ¿no?).

En mi paladar van quedando pocas cosas. Excelentes chances de ver deportes (no está La Gran T dando vueltas, AÚN), una muy buena –incluso hasta mejor- versión de CQC (“custe o que custar” para ellos) y un gran programa de teatro de improvisación en MTV, quizás el canal que se ha vuelto para retardados por excelencia desde que decidió dejar de pasar música e incluir varios programas que dan ganas de hacerse un omelette con las gónadas.

Hablando de omelette (flor de enganche me mandé), el dueño-creador-sumoladri de la Iglesia Universal y mi ídolo personal, Edir Macedo, es la cabeza visible de esta poderosa red. Los mercaderes de la fe tienen en Brasil senadores, diputados y son dueños del segundo canal en audiencia, la “Rede Record”. Por estos días, la Record se encuentra en una cruda y mal intencionada guerra contra el principal canal, la “Rede O Globo”.

Según la Globo, Macedo y su séquito de alienados fieles se encargan de robar dinero a los desesperados feligreses, para que su dueño viva bien (alcanza con buscar alguna fotito de dónde y cómo vive) y para que el canal de TV siga creciendo (en los últimos 5 años aumentó casi 10% su audiencia, televidentes que perdió la Globo). Inclusive, apareció un ex “””pastor””” de la Iglesia confirmando que a fines de los años 80 fue a Colombia a buscar dinero del narcotráfico para financiar la compra de dicho canal. Imagino que dicho individuo debe estar viviendo en un trajecito de pino, rodeado de gusanitos y lombrices…

La Record se defiende diciendo que prefieren ser generada por la “fe” y no por relaciones de poder o mamaderismos miliqueros como tiene la Globo. El pasado un tanto “oscuro” de apoyo a la dictadura y no “objetividad” de las noticias no la deja muy bien parada en la discusión.
Ahh si, el omelette…me olvidaba. Edir Macedo dijo eso mismo de su propia empresa (perdón, Iglesia) al decir que “somos como un omelette. Su rival es, según Macedo, fiel escudero de los militares y firmemente arraigada en el poder político de Brasil (un ambiente de gente linda, preciosa está la cosa).

Mientras esta guerra mediática continúa, se suceden numerosos informes en horarios centrales (obvio, no en el de la comedia) los cuales son de auto-felatio para cada uno o de pesada artillería para el otro. Vale decir también que como simple televidente recibo algunos beneficios de esta guerra, porque su competencia mejora el “ambiente”. La Record pasa enteritos los Juegos Olímpicos y la Globo se pelea por la Champions League o por el fulbi local…

Dios (ya sea el de los Pare de Sufrir o el miliquero de la Globo) bendiga internet y poder escuchar radio uruguaya…